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25/06/2008

¿Por qué digo que Asturies es colonia?

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27.06.06 La Haine:

http://lahaine.org/index.php?blog=2&p=15612

x Carlos X. Blanco


Colonia: 1. Conjunto de personas procedentes de un país que van a otro para poblarlo o cultivarlo, o para establecerse en él. 3. Territorio fuera de la nación que lo hizo suyo, y ordinariamente regido por leyes especiales. 6. Territorio dominado y administrado por una potencia extranjera. (Diccionario de la Lengua Española. RAE, XXI Edición, Madrid, 1992).

He entresacado algunas acepciones del término para ensayar su aplicación al caso del país asturiano. Algunos lectores pueden pensar en que me repito, que lanzo gimoteos puramente especulativos que no conducen directamente a la acción. Pero la acción -se entiende, la praxis política- no debe realizarse sin un diagnóstico, sin un análisis. Otros críticos pueden pensar que soy un exagerado. Que hablar de "colonialismo" por parte del Estado Español en lo que hace a sus relaciones con Asturias es demasiado fuerte, o al menos irreal. Igualmente, habrá quien piense que el empleo del término "genocidio" (eso sí, incruento) de la cultura, la lengua y la identidad nacional de los asturianos es sacar las cosas de sitio, pues no hay -afortunadamente- muertes de por medio, sino "tan solo" exilio, emigración, mordaza y castellanización obligatoria. Pero con todo, se "mata" a un "genos", se le aniquila, se le extingue activamente. La "extinción" de vidas en Guantánamo, y en tantas otras cárceles, se la puede llamar suicidio, si se quiere. Lo malo es que el componente voluntario, la identidad entre víctima y ejecutor de la (propia) muerte es de un negro sarcasmo si hacemos abstracción de todas las condiciones de violencia represiva.

Reiterativo y exagerado, si quieren. Pero los hechos son los siguientes y a ellos me atendré.

Acepción nº 1 del Diccionario de la RAE. Ante el abandono masivo de la Asturias rural y minera, obligados a emigrar sus habitantes por la violencia económica llamada "movilidad laboral" y por las penosas condiciones de trabajo femenino, que impiden el derecho a la maternidad en el país, nos estamos quedando sin población nativa. Esto permite que el país pueda ser "colonizado" estacionalmente por personas de otra procedencia que vienen a hacer turismo, comprar segundas residencias o "poner en valor" un territorio abandonado, con unos fines y una huida de plusvalía hacia fuera de Asturias.

Acepción nº 3 del Diccionario. Literalmente eso fue lo que ocurrió en el siglo XIV con la anexión del país por parte de la Corona de Castilla y su conversión en Principado. Las leyes "propias" se respetaron mal que bien hasta bien avanzado el siglo XIX. La concesión de una autonomía de mala calidad y tutelada desde Madrid en el marco constitucional español de 1978 no empece que nuestro país siga siendo un territorio administrado casi directamente desde Madrid.

Acepción nº 6 del Diccionario. Desde el momento en que nuestra realidad nacional, nacida libremente y por la fuerza de las armas en la edad media, y defendida por sus propios pobladores en momentos decisivos de crisis de estado, es una verdad que no es reconocida aun por este Reino, que la sigue ignorando y tratando como una de tantas regiones y provincias, por tanto, Asturias es colonia; desde el momento en que el estado español actual y su jefatura son sucesores del régimen fascista de Franco, Asturias es colonia. Y desde el momento en que la Constitución de 1978 no hace mención expresa de una Asturias como realidad nacional que pueda renegociar de forma democrática y bilateral con el estado su posición en él, para así poder tomar ella sola decisiones -sobre todo económicas- que le garanticen un grado mayor de autosuficiencia, por todo ello, bien podemos considerar a Asturias como una colonia interna del estado español.

Fuente: La Haine

23/06/2008

Demos la espalda al "Principado" (artículu de Pelayo Rojo)

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 Otru testu antiguu, pero de rabiosa actualidá, llaceriosamente

 http://www.lahaine.org/index.php?p=17071

13.09.06


x Pelayo Rojo

En Asturies siempre están dando medallas, premios y honores. Hace poco, a una "asturianista de izquierdas" que ha sido elevada al Consejo de Estado, ha visto refrendada en la aldea su ascendente carrera con una Medalla del Principado.

No parará, después de varios cargos madrileños, hasta verse de ministra. Pero hablemos de lo más famoso en este rincón del norte: los Premios con mayúscula y por excelencia. Existen los premios "Príncipe de Asturias" con el fin de obligar a la Casa Real Española a vincularse con un Principado al que, con fines anexionistas, lleva ya siglos de hecho vinculada -según se dice- desde el siglo XV. Aunque Sus Majestades y Altezas prefieren Mallorca para el veraneo, Oviedo se convierte de nuevo en una fugaz corte, a la que igual que traídos por un imán acuden Altas Personalidades. Cada año los gaiteros reciben marcialmente a esas lumbreras y excelencias, y con no menos boato éstas perciben un saquito de millones que la Fundación y el Príncipe "magnánimamente" les entregan. Se dan millones a los ya millonarios. Y los mecenas de este Principado del siglo XXI manejan unos dineros que no son suyos. Como se ve, era todo mucho más sencillo y natural en los Principados del siglo XV. En aquella época estaba muy claro quién tenía el Poder, y a quién había que repartir las migajas, es decir, los mecenazgos. Hoy, un entramado local instituido como Fundación, se encarga de atraer a los Príncipes y repartir unos fondos a una serie de "triunfadores", cuya casi totalidad no guarda el más mínimo vínculo con Asturies. El entramado local de la Fundación de los Premios tiene como objetivo formal vincular más, si cabe, al Principado con la Corona Española. De un modo u otro, el fin es re-anexionar anualmente a la Nación Asturiana con la Corte, y, por tanto, con España.

Podríamos indignarnos ante la falta de apoyo material que sufren tantos estudiosos, creadores y talentos asturianos que trabajan desde y para su nación. Podríamos estar desesperados porque esas millonadas y "reconocimientos" van a parar a personalidades internacionales que, en sentido estricto, ya no lo necesitan. ¿Sabría la autora de Harry Potter en qué parte del globo quedaba Asturies cuando le notificaron el premio? ¿Nos sirve de algo a los asturianos que aquí vengan Sus Altezas, o los mismísimos Reyes del Mambo?

La estrechez de fondos y locales con que cuenta, por ejemplo, la Academia de la Llingua Asturiana contrasta vivamente con el lujo y alcance mediático de la Fundación de los Premios. Mientras la Cultura propia de una nación (y la Lengua es un aspecto esencial de la Cultura Asturiana) se arrincona en el desván de las baratijas subvencionadas a regañadientes, la liturgia de la entrega de los Premios Príncipe de Asturias pretende tener una dimensión "universal". Como siempre, Asturies siempre tiene que "entregarse" al mundo, para que así ella se abandone a sí misma. Todos sus emigrados, su futuro, su "capital humano" como se dice, están desparramados por España. Contribuyen al desarrollo de España y no de su país. Asturies, con alsas en vez de cayucos, sigue condenada a ser nación productora de emigrantes, emisora o despilfarradora de su propio talento. Mientras tanto, algunos necios siguen explotando la idea de que un título dinástico (que sólo recae sobre una cabeza, una persona) debe emplearse como una bota que aplaste todo un territorio. Somos la única comunidad autónoma del estado que admite, bajo una estúpida interpretación presente incluso en su denominación oficial, la humillante situación feudal de estar vinculados, casi en términos de posesión jurídica, a una Casa Real. Los asturianos, así como debemos plantar cara a nuestros problemas y a nuestros enemigos, debemos dar la espalda (de forma pública y visible) a ciertas cosas.

Fuente: La Haine

23/06/2008 10:42 Autor: carlosxblanco. Enlace permanente. Tema: POLITICA ASTURIANA Hay 1 comentario.

19/06/2008

EL MONTAJE DE LOS PREMIOS PRINCIPE DE ASTURIAS (artículu de I. Anasagasti)

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http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2007/10/el-montaje-de-l.html

[Escritu va un añu, pero llaceriosamente d´actualidá. Tien que decir un vascu, lo qu´un millón d´asturianos (con poques esceiciones) callen. ]

Premios_principe_de_asturias He visto el viernes en directo por Euro News la llegada de la reina Sofía y de Felipe y Letizia al Teatro Campoamor para la entrega de los Premios Príncipe de Asturias

No dudo que esta iniciativa proyecta la imagen de Asturias pero no veo en ella a la tierra brava y dura, minera y socialista, a la de la revolución de octubre y a la de Belarmino Tomás, proyectada al siglo XXI. Veo una imagen edulcorada a mayor gloria de la monarquía española con un montaje efectista, pero falso.

Porque los Premios son fáciles si detrás tienen una máquina como la que tienen estos Premios. Porque estos premios no se dan a quien empieza sino solo a los consagrados. La fórmula pues es fácil. ¿Quién es el mejor o el que más suena en el mundo del Deporte, de la Literatura, de la Animación Internacional, de la Economía y de cualquier otra actividad?. Pues se le da a ese presidente, a ese actor, a ese Woody Allen, a ese Bill Gates, a ese Schumacker, a ese Gore, a quien sea, pero que suene y si suena mucho y si viene a recoger el Premio, miel sobre hojuelas.

Pero eso sí.

El centro de todo el acto no son los premiados. No, eso no. Esos son el atrezzo. El centro de todo es Felipe de Borbón y ahora, Felipe y Letizia. Como sonríen, como visten, si está embarazada o no, si dice no se que cosa, es decir, superficialidades en fila india, rodeadas de gran oropel, invitados de lujo, medio gobierno socialista y mucho marujerío.

El éxito pues está asegurado. La idea es muy buena, si por detrás hay además una inversión millonaria.

Ni una sola crítica, ni un mal gesto, ni una alfombra sin limpiar. Todo perfecto a mayor gloria de la continuación de la especie monárquica. Un negocio redondo.

Por ejemplo. He visto en directo la entrega de uno de los Premios al Director del Museo del Holocausto en Jerusalem. Previamente han pasado varias víctimas del ghetto de Varsovia y de campos de concentración nazis de exterminio y de la lista de Schindler. Ha sido emocionante ver a gente anciana, con el tatuaje de su número en el brazo, ir a recibir un reconocimiento. Quizás ha sido el momento más emotivo. Y no lo critico. Lo aplaudo. Pero los Premios Príncipe de Asturias, si de verdad fueran galardones para premiar trayectorias no tenían que ir tan lejos. Hasta que yo no vea que premian a supervivientes republicanos de la construcción del Valle de los Caídos, del bombardeo de Gernika, de los miles de encarcelados, de los curas perseguidos y aventados por el franquismo, de los campos de trabajo, seguiré pensando que estos Premios están hechos solo para la mejor gloria de la pareja principesca. Y, eso para la aguerrida Asturias, no deja de ser algo impropio de su heroica historia.

19/06/2008 11:41 Autor: carlosxblanco. Enlace permanente. Tema: POLITICA ASTURIANA No hay comentarios. Comentar.

12/06/2008

Pa los que vienden fumu.

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Da muncho que pensar qu´una gran parte d´Asturies tea dando la espalda a la llingua de la manera en que la da. Van zarrar l´Estatutu, y la oficialidá – d´una forma probable- va quedar otra vuelta pa prau. Hai otra gran parte d´Asturies que sí la quier, que si non ama la llingua, al menos tien-y ciñu, rispetu, amistá por ella. Pero ye una parte mui, pero que mui desarticulada. Xúntense delles coses, como lo de la fame cola gana de comer. Xúntase la enorme confusión introducida pola esquierda llariega, taramiellando ente un internacionalismu podre y un oportunismu “colonizador” de los espacios políticos d´aquello que pudo ser o ye un nacinalismu serondiegu (en comparanza con otros del Estáu), magar prometedor. Xúntase la ruindá moral de los que “defenden el bable”, pero a cambeu de qué: de fidelidaes, de subvenciones, de nun grayar alto p´asoleyar destamiente más llibrinos, d´autocensurase a cambeu d´aceptar recortes senciales en coses que debíen ser sagraes (la xunidá cultural del País Asturianu, la xunidá estructural del so dominiu llingüisticu, la non condicionalidá de la Oficialidá a otres imposiciones polítiques). Llueu, tamién ta por desplicar otra fame y otra triba de famientos: la fame del victimista. “Que muerre, que muerre l´idioma...” Ye una fame de llimosnes. Pero en Política, como en tolo de la Vida, les llárimes nun conquisten mundos. Inventaron va 30 años un “Resurdir”, que malpenes llegó a eso, y agora falen d´un “Resistir”, pa que´l negociu de l´autoestima del plumines y la foguerina de vanidaes, una foguerina perpequeña qu´arde tan pocu que cuasi nun se ve allende Payares, siga con too y con eso encesa. La Hestoria, la Vida, enseña dotramiente. Vive´l que quier daveres vivir, non el que lloramica, non el que miaga. Una Nación, si quier vivir, caltién la so llingua, por supuestu. Pero l´idioma ta na cañamina mesma del Pueblu, nun ye un constructu d´un pequeñu gremiu. Un idioma ye l´alma mesma d´un Pueblu que se siente diferente (non meyor). Un idioma ye´l vehículu d´esi sintir. El sintir mesmu ye lo qu´hai que puxar. Esi sintir ta enforma baldáu pola Industrialización, la Emigración, la Colonización y, finalmente, la Reconversión. La Hestoria de los caberos 200 años. Fomos un xuguete pa España. Davezu toi cansu de glayar eso, de poner en lletra lo que (cuasi)naide quier decir. Somos los xugutes rotos, poro neutralizaos, d´España. Pero hai que lo decir. Anque nun seya agora políticamente “correcho”.
Baldaos tamos. Pero nun ye tiempu de llarimar. La hora ye pa salir pel mundu alantre. A por toes. Cuatro llocos al entamu, un Pueblu ensembre al final. Una Asturies que s´espande. Y pa ello, nun solo hai mester escribir (“escribir, escribir, escribir”, como dixo l´otru, con aceñu) n´asturianu. Hai que vivir n´asturianu. D´esos grandes partíos españoles representaos na Xunta, y d´esos vendedores de lletra impreso (perdón, vendedores de fumu), pocu se pue esperar. Bono, sí: un Xenocidiu Cultural.
12/06/2008 22:25 Autor: carlosxblanco. Enlace permanente. Tema: POLITICA ASTURIANA Hay 1 comentario.

El ocaso del proletariado y de la casería en Asturias. El resurgir del esclavismo en España

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::Estado español::
Andalucía
Asturies
Galiza
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León
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Països Catalans
::Mundo::
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Colombia
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Europa
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México
Nepal
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Venezuela
 
Agustín Morán
Alizia Stürtze
 

09.12.05
El ocaso del proletariado y de la casería en Asturias. El resurgir del esclavismo en España

x Carlos X. Blanco

Considero que pueden tener cierto interés las siguientes reflexiones a la hora de crear condiciones adecuadas para establecer un debate teórico dentro de la izquierda asturiana.

Nación sí, nación no, federalismo, autodeterminación, lengua, independencia, etc., todos ellos son conceptos que separan a la izquierda real en nuestro país, pues hay una izquierda nacionalista y hay otra izquierda centralista. Me refiero, claro está a la izquierda que no ha renunciado al combate efectivo contra el capitalismo, la que no ha renunciado a los ideales republicanos y al establecimiento de un régimen socialista o, lo que en otros términos, a mi me gusta denominar Democracia Económica, como contradistinta de la mera Democracia Formal.

Mi ánimo en este debate es constructivo, y estoy lejos de desear cerrarlo en falso o adoptar una determinada pose. Lo que deseo, ante todo, es clarificar, vale decir, ayudar a mi país a salir de su modorra y postración.

Llama mucho la atención al asturiano proletario que sus puestos de trabajo, propios de una economía industrial, se hayan destruido (así en la mina, el astillero, la siderurgia, etc.) mientras que en el sur, centro y levante florezca la economía sumergida y un desarrollismo basado en la explotación del emigrante, de un estilo cuasi-esclavista.

Hay que clarificar, ante todo, el tema de la "esclavitud moderna". ¿Hay esclavitud en el sur, centro, y levante peninsulares? ¿La hay además en continuidad histórica con formas precedentes en siglos anteriores en esa misma zona? ¿Por qué no la habido apenas nunca en la zona nórdica de la península?

Es evidente que no estamos hablando de una continuidad generacional de las formas de esclavitud, sino de tendencias económicas que suelen aparecer como constantes en unos determinados territorios, acaso porque la conjunción de los modos productivos agrario-comerciales con las formas de explotación laboral, constituyen de por sí un conglomerado, una pauta repetida con analogías sorprendentes en su morfología social, pese a que las superestructuras dominantes sean bien distintas (Imperio Romano, Califato, Taifas, Reino de Castilla, Estado Español, etc.). Ese conglomerado es característico del contexto bético y mediterráneo desde hace milenios.

El hecho de que, en la actualidad, los dos elementos que, por mor de análisis, podemos disociar del conglomerado, a) los geoclimáticos, y b) la forma de explotación de trabajadores esclavos o, por lo menos, hombres en condición servil, desprovistos de tierras y libertades en un grado o en otro, me parece que no obedece a un azar, ni a un factor único, ya sea éste de índole natural, psíquica, racial, etc. Me atengo a la explicación materialista de la historia, en la línea de Marx, según la cual una Totalidad Social conforma un "organismo" imposible de deducir a partir de un factor reductivo, ni siquiera el económico, ya que un modo de producción es más bien una estructura o esqueleto que da cuenta de las articulaciones o nexos entre elementos de diversa naturaleza. La forma jurídica en que estos trabajadores sin tierra y, en ocasiones, sin derechos ni libertades, evidentemente ha cambiado según la superestructura dominante en una época. No es el mismo el mundo antiguo, el medieval, el siglo de oro... el siglo XXI. Incluso estas periodizaciones son problemáticas en la historiografía, y se constatan pervivencias y latencias de modos productivos más viejos, teóricamente muertos, que se resisten a morir del todo en la práctica y condicionan formas jurídicas que no encajan según en qué territorios. Por ejemplo, en la monarquía asturiana, las menciones en las crónicas referidas a revueltas de esclavos (o siervos) se contextualizan por la mayor vigencia del derecho romano y de estructuras esclavistas de este imperio fenecido en la zona de Galicia, en agudo contraste con la matriz del reino, Asturias y, en buena parte, Cantabria. La misma precaución sobre los grandes periodos históricos nos cabe mantener en cuanto al dominio musulmán sobre la península en los primeros siglos del medievo. Justo cuando en el ámbito franco-germánico se estaba fraguando el feudalismo, ese sucesor de los imperios antiguos, que fue Al-andalus, y esa capital que fue Córdoba, mantuvo una estructura esclavista, así como una dicotomía campo-ciudad, propia de las civilizaciones imperiales y precisamente formada en el molde del esclavismo y la explotación comercial, cuasi-capitalista, del agro. Además de esclavos capturados en las guerras con el norte, obtenían abastecimiento de mercancía humana del Africa negra, gentes procedentes de todos los puertos mediterráneos, incluso de centroeuropeos y eslavos. Este "esplendor" de la España Meridional, este "refinamiento" de la civilización mediterránea en el que, es cierto, pervivió mucha de la cultura clásica, y muy notablemente, la medicina y la filosofía, se hubo de asentar sobre el más degradante y abyecto modo de producción, el esclavista. No me gustó nunca la historiografía covadonguista, pero tampoco admito el filo-islamismo, hoy tan en boga.

En esos siglos lejanos, la distinción filológica entre esclavo y siervo es muy difícil. Cuando la superestructura político-jurídica es fuerte y centralizada, de tipo imperial (Roma, Córdoba), el prototipo de explotación se acerca más al esclavismo "clásico". Cuando ocurre como en el ámbito germánico, o incluso en el latino y musulmán, en momentos en que el poder central pasa por horas bajas, la condición jurídica de esos trabajadores disminuidos en libertades y derechos se acerca más a la del siervo. En todo caso, y voy a hablar de forma un tanto "coloquial", el factor relevante reside en que estos seres humanos cuentan más en el inventario de los "medios de producción", junto con el ganado, el arado o los aperos, que en el de trabajadores vendedores de su fuerza de trabajo. Y esto sucede incluso en el caso, tan paradigmático hasta hoy en el agro andaluz, de los jornaleros. Su inactividad estacional no es otra cosa que su disponibilidad anual para que un señor les ponga a trabajar en fechas muy concretas. Igual que si yo tengo mi fesoria (azada, em lengua asturiana) colgada de un clavo casi todo el año, esperando a ser utilizada cuando su dueño, reúna ganas de trabajar en el jardín unos pocos días de verano.

Que el último esclavo ibérico se murió en tiempos de Maricastaña es una afirmación formalmente fácil de hacer. Las condiciones jurídicas de estos trabajadores del agro capitalista-comercial sureño y levantino no siempre han sido idénticas. No pueden serlo. La superestructura global de una formación social y sus contenidos en una época concreta no admiten disonancias, busca siempre un sistematismo. Hoy en día, por ejemplo, pretendemos hablar un lenguaje "políticamente correcto" y, en términos jurídicos, esta corrección formal se busca con escrúpulo. Un trabajador magrebí, rumano o ecuatoriano, contratado en la vendimia, en el plástico de los invernaderos, o en la recogida del ajo o de la fresa, no será llamado "esclavo" por nadie, salvo por quienes denuncian su explotación. El término "trabajador" engloba maliciosamente todos los infinitos modos de explotación y privación de derechos humanos imaginables. El marxismo intenta investigar las condiciones materiales de ese trabajo y de esa explotación, y no tanto la ubicación de los distintos colectivos dentro de categorías formales aceptadas por la superestructura vigente. Por ejemplo, hoy se habla mucho de empleados "sin papeles" o "con papeles", términos que aluden a la superestructura jurídica y que no hablan por sí mismos de la medida en que éstos son explotados y las condiciones materiales en que se les saca el jugo. El mismo espejismo (aunque no niego una efectividad real a las mutaciones jurídicas, progresista o reaccionaria, según los casos), se planteaba tradicionalmente en torno a la consideración "laboral" de las prostitutas. Estén afiliadas o no a la seguridad social, a la UGT o a CCOO, por cuenta ajena o como autónomas, estas transformaciones formales no son más que una parte de la realidad social (más que "laboral") que el marxismo debe analizar, y ante la que debe ser radical, la prostitución. La dominación de base que unos seres humanos ejercen sobre otros, como justamente ocurre en un contrato de trabajo, es la que se debe estudiar, para luego subvertir tal dominación, atacarla de raíz y superarla por otra realidad nueva.

Volviendo al tema que nos ocupa, un dueño o poseedor de tierras y (de derechos sobre) hombres, obtenía pingües beneficios a través de la explotación comercial de los frutos obtenidos en esas vastas extensiones de tierra cultivable, y con capital infraestructural suficiente para garantizar los regadíos (crucial en medio de los secarrales del sur pensinsular), almacenaje, habitación de jornaleros, transporte, etc. Este dueño solía ser aristócrata, sancionado y protegido por una superestructura imperial, que contaba con él (con su clase patricia) como agente abastecedor de los grandes núcleos urbanos. Este tipo de agricultura centrada en el beneficio mercantil cuenta con una vasta tradición en el área de que hablamos, y es exigua su presencia en el área nórdica que incluye a Asturias. Este latifundio estaba muy lejos de tener como finalidad el autoabastecimiento característico de la casería cantábrica, o sus equivalentes atlánticos o centroeuropeos, a saber, las granjas familiares basadas en la independencia económica que fueron surgiendo tras el declive de la presión feudal, ya señorial, ya monacal y eclesiástica. En estos países templados, la huella de la romanización fue menor, y el peso de la tradición comercial, el "capitalismo antiguo" ya practicado por fenicios, griegos, etc., casi inexistente.

El norte peninsular, ya se sabe, fue ajeno a ese gran capitalismo antiguo. Sólo hay restos arqueológicos de ciertas explotaciones romanas de entidad de tiempos en que la autoridad central llegaba con toda su fuerza a las provincias, incluyendo aquellas que no eran del todo "civilizadas". Las pervivencias romanas no deseo en ningún momento minusvalorarlas. Resaltan nada menos que en nuestra lengua nacional, el asturiano, y en muchas de las instituciones que compartimos no ya con los demás pueblos ibéricos, sino europeos. Dichos vestigios, digo, estuvieron presentes y vivos en toda la edad media, con las adaptaciones que en lo que hace a economía agraria hubo de suponer la descentralización señorial del poder (aunque nunca un feudalismo sensu stricto, como sucedía en territorios francos y bajo influencia política franca, caso catalán y pirenaico).

Una vez pasada la fase de latifundios, señoriales y eclesiásticos, al llegar a la edad moderna esta herencia fue cediendo, y los concejos fueron obteniendo su emancipación, cuando no la disfrutaban ya de antiguo. Así surge, con todo su esplendor, el modelo de granja, la casería, que hundía sus raíces en toda Europa, nada menos que en la edad de hierro. La franja norte peninsular, claramente indoeuropea, conoció este modelo de explotación desde tiempos prehistóricos, aunque fueron las distintas superestructuras políticas las que tallaron o recortaron sus rasgos básicos. Este modelo de granja es común en lo esencial con el modelo atlántico y centroeuropeo. Por naturaleza es ajeno a todo género de esclavitud o de servidumbre feudal, y supo sobrevivir frente a estas pseudomorfosis impuestas. Empleo el término de Spengler, autor de tan poco agrado a la izquierda oficial y al marxismo de escuela, porque me parece sumamente descriptivo. Ciertos pueblos y naciones hubieron de sufrir la influencia superestructural de civilizaciones que, si bien un día se le impusieron por la fuerza, al decaer éstas, dejaron formas desligadas del nervio auténtico de los pueblos otrora sojuzgados que podían recuperar su independencia gracias a la debilidad de los imperios. Astures, cántabros, galaicos, vascones, y en definitiva, todos los demás pueblos célticos de la Europa atlántica, "renacieron" con la decadencia de Roma y su extinción, por más que dejaron estructuras rígidas o intrusiones, a modo de cuerpos extraños, que sólo los siglos en su lento transcurrir, podrán asimilar o, finalmente, secretar.

Además, para mí, otra idea de Spengler, sumamente fértil, a pesar de lo discutible que es este autor, tan incompatible con el materialismo histórico en muchos puntos, es precisamente ésta: la casa del campesino como documento más genuino o, si quiere, esencial, para la inteligencia del modo de ser de un pueblo. Mirad como son sus casas, y añado, sus pautas generales de habitación en la naturaleza, de asentamiento en un territorio, y comprenderéis su antropología. La casa campesina asturiana es ese documento vivo, que junto a la música, los modos de trabajo y ocio, los mitos, y mil elementos más, nos ponen en contacto con los círculos culturales atlánticos, dicho esto sin querer minusvalorar los contactos e influjos sureños.

La casa aldeana, su organización en aldeas y villas, la antiquísima democracia concejil, el aprovechamiento "ecológico" de los recursos, respetuoso con el medio, rasgos típico de la Asturias secular, son propiedades incompatibles con una generalización de la servidumbre o la esclavitud, aunque se hubieran dado de forma minoritaria estas instituciones en el pasado. Si echamos un vistazo comparativo, esta casería, unidad de habitación y producción, no tiene nada que ver las pautas de vejación de la naturaleza, que desde antiguo ya se constata en los ámbitos mesetario, sureño y levantino. En estos no se permitió la convivencia de bosque, pradería, huerto, etc. del modo multifacético en que siempre se practicó en la franja norteña. Aquí se puede ver que no soy partidario del determinismo climático. Precisamente, el clima extremo, extremadamente seco, a veces semi-árido, que caracteriza la mayor parte de eso que se llama "España" no es un factum, no es un hecho bruto que hay que aceptar sin más y sobrevivir con él. Esa realidad tiene un origen antrópico, histórico. Las tendencias climáticas y geográficas de hace miles de años han sido agudizadas y extremadas por la acción vejatoria, depredadora, anti-natural, de los diversos pueblos o "civilizaciones" que han pasado por esas tierras.

En el norte, es cierto, han colaborado factores como la orografía compleja, la inaccesibilidad, la poca aculturación de sus pobladores. No obstante, ningún pueblo se desenvuelve en aislamiento, salvo los más salvajes del registro antropológico. Desde hace milenios, las corrientes civilizatorias atlánticas y ultrapirenaicas llegaron a nosotros, amén de las sureñas. No existieron en Europa pueblos etnográficamente "puros".

Ya en el medievo, los reconquistadores cristianos de esas tierras mesetarias, sureñas y levantinas, venidos como eran del norte, no pudieron sino imponer una caricatura de los modelos de explotación agropecuaria y de "casa" que ellos conocieron. Pues el origen militar de sus heredades, vale decir, depredatorio, la anómala distribución de la propiedad y el aprovechamiento de bolsas de población dominada por la espada, modificaron las relaciones sociales de producción, tanto o más que los factores geoclimáticos. Se puede observar una caricatura del caserío norteño, si se quiere, en el cortijo andaluz, siempre que tengamos ganas de hacer comparativas extremas. Las caricaturas se basan en una hipertrofia de alguno de los rasgos. La "tierra reconquistada" (yo quitaría el prefijo "re") aun tiene muestras por doquier de la caricatura de la casa norteña en el mundo agrícola de esas tierras que un día se arrebataron a los moros.

En los caseríos norteños, en la casería asturiana, no se dejaron de dar servidumbres rurales, puede que influidas por el derecho romano, puede que influidas por el uso germánico. De todas maneras, las grandes explotaciones señoriales tardorromanas y medievales han dejado algún resto arqueológico que, en modo alguno, constituye un antecedente las granjas familiares autosuficientes y multifacéticas (enemigas del monocultivo) que son nuestras caserías.

Las grandes explotaciones monocultivadoras no son producto de un pueblo, no tiene nada que ver con la cultura nacional o la etnografía aldeana. Son, ante todo, hijas de un comercio altamente desarrollado, de una dinámica capitalista "cosmopolita" que ya ha disuelto o marginado las formas de explotación indígenas en una buena medida. Hace muchos siglos que se repite una pauta en la que un señor alojaba en barracones o cuarteles a sus trabajadores, de forma un tanto estabularia, a modo de cuadras o ergástulos, repletos de hombres separados de sus familias gran parte del año, a tenor de las obligaciones estacionales de su labor. Este tipo de pauta ya fue señalado por D. Julio Caro Baroja como una característica del sur peninsular, de todo punto imposible de hallar en la franja nórdica (al menos hasta el momento). Hoy vuelve con la explotación de extranjeros, pero es el mismo capitalismo agrícola comercial que usa y abusa de una mano de obra abundante y barata. Su condición de "ilegalidad’ (¿puede un ser humano ser "ilegal"?), como antaño otros tipos de desamparo, hacen que estos sean tratados como "material de inventario" en los medios de producción de una gran explotación rural, no importa si sus identidades personales son rotatorias y sustituibles.

El uso que hago del término "esclavismo" para referirme al modo productivo de este agro mediterráneo, es elástico y exhibe una finalidad polémica que no pretendo ocultar. Pero no es un uso coloquial. Semánticamente, evoca etapas de la historia muy distintas a la actual, pero sirve para incluir la actual en esa nómina de modos de producción y superestructuras ya rebasadas. Por ello, con "esclavismo" o "cuasiesclavismo", me refiero a la existencia continuada de esos barracones de trabajadores, sin tierra y sin familia, ora sin libertad, ora sin derechos, en cualquier caso seres claramente desarraigados del territorio, enajenados de las relaciones económicas vigentes, en las que participan sólo como masa de productores para la explotación de unos latifundios o empresas de agricultura intensiva sobre las que necesariamente flotan, como ingrávidos a cualquier nexo jurídico, a cualquier raíz cultural, a cualquier vínculo social. Sólo necesitan tener cuerpo, manos. Los temporeros son, por definición, material desechable, sustituible, animalizado. Con frecuencia su justificación ante la sociedad bienpensante, especialmente local, se hace a través de apelaciones a la estacionalidad de ciertas labores de recogida, y a usos específicamente mediterráneos del suelo, donde la agricultura familiar de subsistencia casi ha desaparecido. El puesto que hoy desempeñan los nuevos jornaleros extranjeros, explotados ciertamente en un contexto de capitalismo agrario, fue antaño ocupado por los jornaleros andaluces y extremeños, por ejemplo. Más atrás, en tiempos post-romanos, se han podido dar tales prácticas en tiempos de los musulmanes, en la época de la repoblación y reconquista cristiana, en todo el Antiguo Régimen. Ya fueren esclavos sensu stricto, o gentes desposeídas de tierra y derechos, como los moriscos, gitanos, o simplemente nómadas que en su día fueron víctimas de la rapiña señorial, la procedencia no importa tanto como su efectiva condición de servidumbre al entrar al formar parte de esas cuadrillas. En el franquismo, por cierto, se dio un notable retroceso a las situaciones serviles más viejas y resistentes a desaparecer.

En el norte, al salir de las crisis medievales, se pudo crear una amplia capa de campesinos libres, aunque pobres muchos de ellos, al inicio de la edad moderna. La "libertad’ de éstos ha de entenderse en forma relativa y comparativa, dentro del Antiguo Régimen. Libres de señores de la alta nobleza, libres del señorío eclesiástico. Campesinos no de vida holgada, pero sí dotados de tierras y recursos propios. Una abundante hidalguía rural, una red de explotaciones familiares autosuficientes, la lejanía con respecto a las tierras conquistadas por la rapiña, y respecto a bolsas humanas cuasi-esclavizables, como los moriscos, etc., todo ello hizo que la mentalidad depredatoria y proto-capitalista no arraiga en territorio astur. Quien, psicológicamente, estuviera predispuesto a dicha mentalidad, tenía vía fácil alistándose a los ejércitos de Castilla, y no debieron ser pocos los que además dejaron descendientes de estos asturianos al sur de nuestros límites. Pero la sociedad asturiana, de puertas adentro, al entrar en la edad moderna debió ser mucho más igualitaria que la sociedad "neo-castellana" que, militarmente, se estableció al sur. Otro tanto se diga de los territorios tan islamizados, hasta fechas no tan lejanas, del Reino de Valencia, y de su prolongación hacia el sur. El militarismo depredador, y la coexistencia de pobladores vencidos y repobladores que se hacen los dueños y están a la rebatiña de las tierras fértiles no pudo ser buen comienzo para el igualitarismo, y sí para una profunda estratificación social. De nuevo lo afirmo, el "rincón" asturiano, tan alejado de la frontera y de la expansión fácil, fue más igualitario, entiendáse que sólo por comparación, y siempre dentro del contexto de la sociedad medieval y de su prolongación en el Antiguo Régimen. Había una nobleza poderosa, había una cúpula clerical, etc. Como en el resto de Europa. Pero la "democracia concejil" era en nuestra Asturias vigorosa en grado extremo, y por fuerza, por tesón, por compra o, por herencia ancestral, las "libertades" juridíco-políticas locales fueron ganadas o disfrutadas. Nunca hubo una libertad ni igualdad proclamada universalmente hasta la Revolución Francesa en ningún sitio de Europa, y las distintas civilizaciones siempre jeraquizaron sus sociedades: celtas, romanos, cristianismo. Por lo que hace a los hábitos castellanos, militaristas y depredadores en un primer momento, pero parasitarios y rentistas en la fase de decadencia, éstos non calaron en nuestro país, a pesar de su pertenencia forzada a esta corona. Pues el aislamiento, repito la tesis, conserva las estructuras culturales nacionales, para lo bueno y para lo malo.

Como he argumentado en artículos anteriores, los asturianos han participado de las corrientes históricas y culturales europeas generales (atlánticas y ultrapirenaicas), lo que suponía un contrapeso y una alternativa a cualesquiera influencias sureñas avasalladoras. Esta inclusión cultural, estética, lingüística, etc. en unas corrientes que en Castilla y el sur se desconocían, no será nunca un hecho a desconsiderar, y marcó los últimos siglos medievales. Después, con el apogeo de la casería en la edad moderna, y la mejora dietética que supusieron los cultivables de origen americano, se consolidó esa cultura nacional asturiana y esa autonomía de facto.

Los latifundios y la presencia de masas de jornaleros "estabulados" no fueron rasgos de nuestro agro, ni lo son ahora. La agricultura intensiva, basada en el regadío o en técnicas punteras en lo que hace al aprovechamiento de suelos semiáridos, se presta a la inversión de capitales y a los modos capitalistas de agricultura, y no tiene nada que ver con nuestras tradiciones basadas en la ganadería vacuna explotada de forma familiar, en la adaptación "suave" al clima oceánico, y a sus efectos en un país templado y húmedo. La orografía también es un obstáculo en Asturias para las grandes explotaciones de monocultivo. El uso de jornaleros o de "criados" tuvo lugar en las caserías más ricas o en las casonas nobles, especialmente en las coyunturas de bonanza económica, pero nunca en un número demasiado abultado, siendo insignificante como clase social o fracción específica, y nunca se pudo tomar a esta gente como separada socialmente del resto del campesinado, dándose frecuentes casos de matrimonios dentro de la misma casa entre propietarios y criados. Los asturianos de la sociedad tradicional no fuimos igualitarios del todo, pues ningún pueblo de la Europa pre-revolucionaria lo fue ni lo pretendió ser. Pero con todo, nuestra cultura nacional astur ha sido una de las más igualitarias de la península, puestos a comparar, y desde la óptica actual, en la que vemos que el mundo se va volviendo más jerárquico y desigual en términos globales, es este un dato del que podemos estar orgullosos, y del que no pueden presumir, por ejemplo, en Almería o en Sevilla.

¿El centralismo no es lo mismo que el colonialismo?

Existe una idea tópica según la cual las colonias han de ser ultramarinas con respecto a las metrópolis. También existe un espejismo, en el que cae cierta izquierda "jacobina" según el cual la igualdad formal o jurídica equivale siempre y ante todo a una igualdad real. En este punto, organizaciones como Izquierda Unida y otras, ingresan inmediatamente en el redil de la socialdemocracia y aun del liberalismo derechista. Al decir que Asturias ha participado de pleno derecho en la vida democrática española, se quiere uno ante el "desarrollo desigual" que ha planificado el estado central junto con los burócratas de Bruselas, que ha dejado a Asturias abandonada y aminorada, sólo con el fin de satisfacer a otras comunidades más pobladas y con modos específicamente hispanicos de acumulación de capital, regiones por tanto, más decisivas en la "aritmética de los votos", suma de electores que da la visión más formal y más injusta de una Democracia aparente como la nuestra. Que un país como Asturias haya podido tomar sus propias decisiones en los últimos 30 años dentro de la autonomía otorgada por la vigente Constitución es una idea que me da risa, por lo lejos que se encuentra de la realidad. Y es un hecho aplastante que me produce pena al compararlo con otras comunidades del estado, que sí han ido protegiendo su medio interno ante las decisiones exteriores, venga de Madrid o de Bruselas. Así, como ya he puesto de relieve en otras ocasiones, la modernización de nuestra industria, la rentabilización de nuestro campo o pesca, etc. hubieran sido puntos corregidos desde Asturias, de forma no violenta y siempre pensando en la protección de nuestros trabajadores y en la conservación de nuestro potencial productivo, justo lo contrario de lo sucedido. Nacionalismo también es, por tanto, equivalente a hablar de protección.

¿Enriquece el marxismo con nacionalismo? ¿Es compatible el nacionalismo con el ecologismo? Los que nunca creímos en un proletariado abstracto universal, siempre hemos preferido en análisis de la realidad concreta, una totalidad social, que debe ser única en su trayectoria histórica, composición social, potencialidades de lucha y de superación. Por ejemplo Asturias es esa totalidad social que, imbricada en la dinámica capitalista mundial y europea, presenta una especificidad que hay que conocer. En este sentido, el marxista se aproxima al asturianista, pues como pensador y como revolucionario no está exento de conocer y estudiar su patrimonio ecológico, su historia social, su cultura, lengua, etc. como valores que ve suyos y que debe defender y proteger. Precisamente su análisis dialéctico le lleva al diagnóstico de que la mejor manera de defender la hermosa naturaleza astur, o la rica cultura tradicional de su patria, se debe hacer luchando contra la burguesía internacional, y contra sus agentes locales, comprometidos como están en medrar al amparo de los grandes capitales. Desde lo local, se puede hacer mucho por identificar a estos agentes del capitalismo (o globalización). Identificar su pensamiento totalitario ("único"), rechazar su modelo de democracia, puramente formal, su simulacro de autogobierno, su falta de democracia económica. No sé dónde puede verse en un programa así, una "falta de solidaridad’ con otros pueblos, o un "etnicismo" violento. Aquí me parece que hay gente de Izquierda Unida, por ejemplo, que tienen en estos temas el mismo discurso que Aznar. Pues váyanse a Córdoba o adonde sea con sus siglas, en buena hora. Yo por mi parte creo que lo más solidario con los demás pueblos del estado, y del mundo, sería darles ejemplo de resistencia y de lucha por su propia emancipación económica y por su propia independencia política.

* Gracias al colectivo editorial Glayíu, a la revista La Haine, y a las críticas de Diego Díaz.

Asturies
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12/06/2008 11:58 Autor: carlosxblanco. Enlace permanente. Tema: POLITICA ASTURIANA No hay comentarios. Comentar.

02/06/2008

Los progres dicen que les Naciones son Imaxinaries.

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Acotaciones al mio artículu “Los progres dicen que les naciones son imaxinaries”.

http://carlosxblanco.blogia.com

El que llea tantu´l mio artículu, como los comentarios que lu acompangen debería tener en cunta:

1. que nun ye un artículu contra el Conceyu de Xóvenes Hestoriadores, nin muncho menos, sinón contra una llínea ideoloxíca realmente esistente na esquierda d´Asturies, l´universalismu y cosmopolitismu mal entendíos, idegues que torguen una idega racional de Nación p´Asturies. L´artículu yera namás qu´un síntoma o botón d´exemplu.

2. que sé mui poques coses del citáu Conceyu, y que sólo me valgo del testu citáu a la hora de facer crítiques. Esti ye un procedimientu intelectual, entiendo yo, perfechamente válidu, de tola vida de Dios. Unos determinaos autores pueden ser xulgaos namás que polo que ponen por escritu, a falta d´otra conocencia del lláu del lletor.

3. (detallando´l puntu 2) nun sé ni tan siquiera si´l Conceyu de Xóvenes Hestoriadores esiste tovía.

4. (ídem) nun sé si hebo una evolución ideolóxica d´esi Conceyu, dende 2006 , añu del artículu, fasta güei, y recalco que sólo me valgo del testu emprentáu que, como se suel decir, “queda pa siempres”.

5.(ídem) nun teo idega, igualmente, de si esi Conceyu yera homoxenu nos sos posicionamientos ideolóxicos o hestorigráficos sobre la idega de Nación ni si´l testu por min criticáu reflexa les idegues de un coleutivu ensembre. Pola manera de venir roblái yo pensaba que sí, anque pueo tar enquivocáu.

6. (ídem) siendo un testu colectivu (robláu por Rafa Rodríguez, Julio César Iglesias, David Rodríguez y Diego Díaz) nun tengo idea si tolos autores (güei) soscriben anguaño y ensembre´l conteníu del mesmu. El lletor, yo mesmo, necesariamente ha suponer que ye asina. Y fo lo que fice al citalu nel artículu míu. Como digo yá nos comentarios del blogue, sólo conocía les posiciones de D. Díaz al respetive de la idega de Nación, y la posibilidá d´un Nacionalismu Marxista, per aciu d´un alderique previu, va unos años. Aténgome a criticar les idegues espresaes en lletra impresa, y nun faigo mui a menudo crítiques ad hominen, a nun ser que conoza bien a ese “home”.

En realidá toos esos puntos rescamplen nel testu. Tenéi en cuenta que lo qu´a min más me presta ye criticar a IU y el so papel (pa min negativu) alrodiu de la llingua y el puxu d´un envis nacional. Panada quiero meteme con una asociación y con unos hestoriadores de los que pocu o nada sé, salvo lo que lleo por escrito. Cuido qu´eso rescampla. Gracies. Puxa Asturies.


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Los progres dicen que les Naciones son imaxinaries
14:00 hores :: 31/Mayu/2008 :: asoleyáu  en Glayíu por Carlos X. Blanco :: [luchas, lengua, libertades]

 



Hai abondes presones que son tan “progres” qu´un día van españar de tanta progresía y amor universal al mundu. Yo, confiésolo, soi marxista –con tolo qu´ello implica como conceición del mundu, pero de “progre” nun teo un pelu. Soi un aquello “clásicu” y nun me comencen un res les tesis digamos, por nomales d´una manera o otra, “ficcionalistes”. Eses tesis aportaron a la Universidá Uvieína a entamos de la década de 1980, y en siendo yo estudiante n´ella yá me paecíen propies de burguesinos bien alimentaos cola nocilla y el bolli-cao. Agora eses tesis, bien venceyaes a los “cuadros” del PSOE ya IU, vienen a dicinos, metanes una fraseoloxía indixesta escontra´l Gran Capital, L´Imperialismu y a favor de los Sacros Drechos Humanos de siempres, que les Naciones nun esisten. Un “progresista” criticó una vegada en Glayíu que los testos míos yeren “etnicistes” por cuenta de que yo defiendo qu´Asturies ye Nación y que tien que lluchar por rescatar el so puestu nel Estáu Español, si ye que tien dalu, o un llugar soberanu nel Mundu, mesmamente. Pal progresista de la esquierda oficial, nun hai marxismu nacionalista o, lo que vien a ser igual, nacionalismu marxista. Pal progresista “universalista” les Naciones son “mentira”, y los nacionalismos, tamién. Sedrán mentira, pero yo lo que veo que que les más terribles ocasiones pa violar los Derechos Humanos de la xente consisten precisamente n´aquelles situaciones oxetives onde un pueblu ta sometíu a un colonialismu, yá seya ésti económicu o políticu. Ye entós cuando se traten a pueblos enteros como ciudadanos de segunda o cuasi esclavos. Yo veo qu´un pueblu n´armes, soberanu y que nun se dexa achpalar ye un pueblu respetáu, que puede –si hai democracia interna dientro d´esa soberanía bien defendida- facer respetar los derechos humanos de cuantos viven sobro´l so suelu. Envede contraponer “derechos humanos” (interpretaos individualistamente, lo cualo yá ye un reduccionismu) a “drechos coleutivos” (ente los cualos tan los drechos llingüísticos, identitarios, la soberanía y la nacionalidá), yo lo que faigo siempre ye numái qu´enterpretar los segundos como un valoratible preséu de defensa de los primeros.

La esquierda oficial, n´Asturies representada en plan “pisonadora” por PSOE-IU-Bloque pal Engañu, remana testoneramente esa falsa contraposición col envís de tapecer cualisquier furacu qu´ente la so xente pudiera representar una opción nacionaliega esquierdista. Esi furacu pue dase enforma n´Asturies, pues a naide que se criara n´esta pequeña Nación se-y escapa qu´hai un membrudu “sentimientu” ya “intuición” d´identidá nacional, magar nun ta siempres bien encadarmáu. A min nun m´estraña un res que nel relevu xeneracional de cuadros que tienen que facer socialistes, social-cristianos y comunistes haiga una necesidá pergrande d´emburriar fegures moces qu´arrenuncien con nuevos argumentos (argumentos yá non “leninistes” nin tan españoliegos en plan descarao como antes) anti-nacionalistes. Camuflen l´españolismu con cosmopolitismu. Los nuevos argumentos neo-progres son de castra posmoderna, por exemplu, que les Naciones son “invenciones” o “imaxinaciones” (Hobsbawm, Benedict Anderson, etc), argumentos qu´un marxismu anglosaxón reveníu, y una ciencia política “universalista” amestó cola entrada nos años 70 y 80 del sieglu pasáu col posmodernismu esi de la Crisis de los “Grandes Rellatos”.

Va pocu, tuvi oportunidá de lleer –anque con retrasu de mio parte- un escritu de dellos miembros del Conceyu de Xóvenes Historiadores (R. Rodríguez et al, “¿De qué hablamos cuando hablamos de naciones?, Diagonal, del 16 de febreru al 1 de marxu de 2006, páxina 39) que ye un exponente perfechu de “progresismu” universalista y anti-nacionalista, pela sienda de la crítica a la idega de Nación como ente o comunidá imaxinada. Llaceriosamente, estos hestoriadores qu´introducen nel Páis Ástur la so idega de Nación como rellatu imaxinariu, y la consabía crítica a la ideoloxía de Nación como “Sencia inmutable”, como etnicismu (mayormente retrógradu pa ellos), pasen rápido d´esi posmodernismu y relativismu propios de la Esquierda Oficial, al hegelianismu más insufrible. Pos pa ellos ensin Estáu nun hai realmente Nación. Más bien creen que son los Estáos ya fechos y constituios los que formen artificiosamente “nacionalistes”, al disponer d´aparatos educativos, militares, tresporte, etc., pa ello. Ye un Hegel malu, esto ye, un Hegel ensin dialéctica. Pa empezar yo quixera recordar a estos “Xóvenes Hestoriadores” qu´hai Estaos ensin Nación (nun solo plurinacionales) y Naciones ensin Estáu. Otra cosa ye que´l destín de toles Nación ensin Estáu (Asturies, p.e) seya´l d´algamar un Estáu formalmente soberanu. Eso sedría un teleoloxismu, un finalismu igualmente abegosu d´asumir. Yo nun lo asumo pa tolos casos. Ye´l Hegel malu, el más conservador y avieyáu de la so vida, que coincide perfechamente col Positivismu, en realidá, ye decir, lo que yo nomo “Dictaúra de los Fechos”: Les coses tan asina, y teníen por ñarres que ser asina. Esi Positivismu o Dictadura de los Fechos ye –puntu por puntu- la mesma ideoloxía qu´anima a otra escuela anti-nacionaliega, a la que de xuru nun-yos va prestar arimase estos “Xóvenes Hestoriadores”: la secta uvieína de Gustavo Bueno. Tamién el caderalgu rioxán, igual que´l vieyu Hegel, quier imponer esa doctrina necesitarista, la de la Dictaúra de los Fechos. Si ye un Fechu que la Nación Asturiana nun tien Estáu, ye porque nun ye Nación. Pero amigos lletores: ¿nun ye fácile de ver qué viciosu y revesosu ye esti círculu argumental? ¿Nun ye, en sí mesmu, anti-dialécticu? Hai docenes de naciones indiscutibles nel mundu, y nun toes elles son Estaos nel sen formal del términu. La dialéctica de pasar a ser Estao incluye la voluntá de selo, y nun toes la tienen, por ciertu.

Otra cosa qu´a min paez mui sospechosa de los “progres” de la Esquierda Oficial ye la manera como son reclutaos dellos de los sos miembros por parte d´esi “Asturianismu Sorriente” que se quier encadarmar nel País pa tapecer tou movimientu y toa llexitimidá a los que nos declaramos... bien seya nacionalistes, bien soberanistes, o bien independentistes... A parte del sambenitu sempiternu d´”etnicistes”, de traidores a la “clas proletaria universal” y nun sé qué más coses, los “Asturianistes Sorrientes” atrévense a poner encima de si mesmos esi títulu d´Asturianistes, a títulu d´honor inclusu, pol meru fechu d´escribir en llingua asturiana, especialmente n´esa variedá percastellanizada d´asturianu que gasta´l Selmanariu Les Noticies, al qu´unvío un saludu dende equí. Pero nun engañen a naide. Si la mayoría de los aniciadores de Conceyu Bable acoxaben más bien a la esquierda política, nun entamu, güei, 30 años más tardi, sabemos que l´asturianu también valdría guapamente pa exponer les idegues del Mein Kampf o de Democracia Nacional. Too ye cosa de reclutar espertos en “política llingüística” nes formaciones politiques correspondientes. Izquierda Unida púnxose a ello va unos añucos, y deprendieron ellí los comunistes y los socialcristianos que sedría mui guapo apropiase del asturianu y de la so reivindicación, pero en plan “Sorriente”, ye decir, en plan anti-nacionalista dafechu. Esa ye l´Asturies de la Risa, progre, cosmopolita, solidaria, verdi, feminista, y nun sé cuantes coses más, que mos quier vender l´asturianismu anti-nacionalista. Repito, “asturianismu” significa ante too, nesos ámbetos, escribir en bable españolizao de cuando en vez, pero reintegrar tolo posible Asturies al proyeutu españoliegu de Julio Anguita, Rosa Conde, Paco Frutos y demás retafila (yo diría meyor “procesión”, porque los “camaradas” cordobeses van muncho a les Procesiones de Selmana Santa) d´españolones.

A min, dende llueu, nun m´engañen. Pa los Cosmopolites y Xóvenes Hestoriadores, Nación ye xenofobia, etnicismu, regresu al “tribalismu”... Ye raru´l so enfotu de nun decir nunca “Nación Asturiana”, pero pa dáseles d´avanzaos nun dulden en decir, por exemplu, “Euskal Herria”. Les expresiones usaes, claro, nunca son inocentes. Ente decir “Provincias Vascongadas” (La COPE, César Vidal, Rosa Díez) y decir “Euskal Herria” hai munches estremancies y grises pa salir del pasu en dellos ámbetos políticos. ¿Cómo fala IU y su cofradía asturianista del nuesu País? Falen munchos y miu a menudo de la “Rexón”, por supuestu... Y lo de “Nación Asturiana”-yos da más alerxa –nel fondu- que yo que sé, eso de xuru. De mou y manera que nel artículu citáu más arriba, fálase a gustu de “Patria Vasca” (Euskal Herria), pero mira tú qué cosa, la “Nación Asturiana”, por embargu nun entra nos planes estratéxicos d´una Coalición Españolista dafechu. Con ello, IU compórtase igual que´l so hermanu mayor, el PSOE. ¿Cómu? Maquiavélicamente: centraliega onde manden los centraliegos, pro-nacionalista onde manden nacionalistes. N´Asturies ¿engañen a dalquién? Cuido que sí. Quieren “centrar” (adondar) un asturianismu, y al nacionalismu daveres convertilu en marxinal y supuestamente incivilizáu. Contra esa mísere maniobra, lo qu´hai que facer ye nunca nun callar. Crítica, crítica y crítica. Son un Bloque pal Engañu.
http://carlosxblanco.blogia.com

30/05/2008

El Puxu d´Asturies

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18:57 hores :: 29/Mayu/2008 :: espublizao por Carlos X. Blanco :: [luchas, lengua]

 

El Puxu d´Asturies.

Naguamos güei pola creación d´un sindicatu dafechu nacional, en clave asturiana. Sinón esiste yá, que sía grande. Por un partíu nacional asturianu, y sólo asturianu, que sinón esiste yá, sía bramente asturianu y entós sobraríen coletines como eses d´”asturianista” o “nacionaliegu”. Partíu y sindicatu como dos brazos pa una Asturies Soberana. Soberanía que ye reconocimientu públicu y ensin complexos de la esistencia d´una entidá nacional nomada Asturies dende tiempos terremotos y qu´anguaño quieren esborriar. Naguamos porque toos, obreros, estudiantes y pueblu en xeneral teamos xuníos daveres pa facer frente a tantes y tantes perreríes que mos vienen faciendo, y que sin dulda entren nel tarrén del xenocidiu. Crítica, crítica, y crítica. Nun parar de falar y d´escribir, y de glayar en cais y barricaes. Pero hai que torgar , al empar, que siempres falen los mesmos.
Glayemos fasta que tapemos munches boques de víbora:
a) Los que falen entá del “Principado” y de les “Alteces”. Dir perehí a rascala con Jaime Peñafiel. Abaxo la Monarquía y abaxo tolos compromisos institucionales pa colos reis y princesos. Nós nun somos principáu de naide, y menos d´unos Borbones.
b) Los cuadonguistes, fíos irredentos del franquismu y del españolismu tradicional. Cuadonga trubiecu del Reinu Ástur, y puntu. Nun somos España, nin bierzu d´ella. Asturies nun ye España, ya inclusu ye incompatible étnica y estructuralmente con España. La nuesa rellación col Estáu, ye otru alderique. Pero yá ta bien d´atentar contra la nuestra hestoria y de robar los nuesos símbolos. Esto va contra los Obiespos Osoros, los Socialistes de la FSA, los estremistes de Gustavo Bueno y de la Fundación Gabiniana, los xuraos glamourosos y fartones de la Fundación de los Premios Príncipe... Tamién va polos Jordi Pujoles, pola “prensa rexonal” y demás coru caspiosu y colonialista que sigue riéndose de nós, dientro y fuera del País. Pocu tiempu queda: ceo vais sintir vergoña de toles vueses fechoríes. Si España nun alcuentra cuna nin fecha d´orixe, peor pa ella. Nun ye problema nuestru, pero dir a engañar a otra parte.
c) Los acomplexaos. Ai, vais quedando menos, pero entovía queden. Los que, con munchu rabalbu falen de los “bables”. Los que dicen, contra toa evidencia científica, que nun ye llingua. Que si ye castellano mal falao. La xente mozo, pali que pali, yá va dexavos bien p´atrás. El barríu que´l facismu llogró nel País pelos años 30 va escaecese ún díi o otru. Les xeneraciones camuden, el xerme ta ehí, bien dientro del alma del asturianu. Hai un dieldu d´identidá membruda. Y si hai tantu enfotu por atapalu, ye que lu hai. De mano dícente: “Tas chifláu”, “Yes marxinal”. Pero pasen los años y aveza ser normal sintir eso de “Nación, Llingua, Soberanía....Asturiana”. ye custión de vezu y costume, d´una boluca de ñeve que va rolando, selemente al entamu, achaplante al final. Quieren insultar y esprecetar al primeru que lo diz, al primeru que s´atreve. A la fin, a la fin, yá hai un Pueblu que se concenxa, que lo tien interiorizao, que lo diz al altu la lleva. Fasta que´l grayíu coleutivu aporta a Madril, y entós allá...tendrán que mover ficha tamién.
d) Los derrotistes. Ai, esos llarimones d´”asturianistes” acreditaos. Esos que dicen, “IU son los únicos que puen defender...” ¿el qué? Una “llingua n´estinción”, dicen. Un “resurdimientu de nun sé qué”. ¡Tontaes! Falen entovía del asturianu como si fore una momia, como si fuere l´urogayu a piques d´esapaecer... LLINGUA NACIONAL y puntu. Si l´asturianu tien peligru real d´esapaecer ye porque nun ta reconocío como llingua d´una Nación, y esa falta de reconocimientu ye un fechu artificial, como artificial ye la Voluntá Política d´emburrialu y da-y´l puxu que tien mester. Tantos llarimones, tantos llorones dan noxu. Sinón hai concenxa nacional(ista) nun hai concenxa llingüística. Querer dixebrar una de la otra, como faen a nivel teóricu R. D´Andrés, Bello y demás personases non-nacionalistes, nun ye otro que a) facer de caballu de Troya nel alicar nacional, o b) resinase a ser “dinamizaor cultural” averáu al Poder, igual que tamién los hebía con Franco, escribiendo en bable festivu, cuando pa una boda, cuando pa una fiesta de prao. L´Asturies qu´esconsoña nun tien nada que ver nin colo uno nin colo otro.
e) Los símbolos y festexos impuestos. Les señes d´identidá son dialéctiques. Emburriar poles nuestres implica necesariamente´l momentu negativu, el refugar popularmente, masivamente, la Matanza de Toros, les Feries d´Abril, los amosadorios belicistes del exércitu español, la simboloxía foriata ensembre.

 


29/05/2008

¿Cómo se perpetuó´l colonialismu sobro Asturies?

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18:47 hores :: 27/Mayu/2008 :: espublizao por Carlos X. Blanco en GLAYÍU :: [luchas, lengua]

 

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¿Cómo se perpetuó´l colonialismu sobro Asturies?
Carlos X. Blanco.

Bono, nun voi dir mui p´atrás. Les consecuencies del Ochobre Asturianu del 34 yá les trataré otru díi, nun teo tiempu güei pa entrar a fondu nesti tarrén. Ni tan siquieramente quiero falar agora de la buxa y cronificá “Transición” Democrática. Yá sé yo qu´esta “Transición” nun va finar nunca, qu´agora falen de la “Segunda Transición”, y nel Reinu d´España falarán nel añu 3.000 de Transición entá, ad nauseam. Sólo quixera apuntar como síntoma, el fechu de que con tol cuentu que se trayen anguaño colo del Mayu del 68, cásique naide s´alcuerda d´una cosa, d´un “detalle”. Si doscientos o trescientos estudiantes y profesores en Madril y Barcelona se marcaron daqué en contra del Réxime Fascista de Franco, alló nos años 60, ello foi per aciu de la solidariedá amosada nestes dos ciudades (principalmente) y dientro del reducíu nel mundín académicu, SOLIDARIEDÁ pa coles delles decenes de miles (dizse pronto) de mineros y demás obreros asturianos que taben en güelga xeneral–potencialmente revolucionaria- escontra´l Dictador. Typical Spanish: güei naide tien memoria abondo pa facer alcordanza de la clas obrero d´Asturies. Nestos díis d´aniversariu too son flores pa ex falanxistes españoles que numái tusieron un pocu al Réxime coles espaldes bien cubiertes, y qu´algamaron bien ceo medrar non pocu nel mundu académicu y políticu. Agora son héroes. Años 60: Un mineru paisanu nuestru xugábase d´aquella la mesma vida propia, y el pan de los de so. Tol País Ástur n´estáu de sitiu... Pela cueta, un estudiantín o aidante de cátedra n´España, quicías, xugaba cola expulsión, una multa de mil pesetes, una amonestación. Nun ye cosa de restar méritos a naide, pero del Pueblu Trabayador Ástur ¿quién s´alcuerda?

Tantu sofriste, Asturies, qu´agora ties que rastrar el calabre como seya, aguantando los nueos preseos de Colonización:
1. Escaezu de la to Hestoria. 2008, aniversariu de Nada. La Nada ye Nada.
2. Risión de la to sencia per aciu de Fundaciones ultraderechistes abeyaes pel Conceyu Uvieín.
3. Traición dafechu por cuenta d´un garrapiellín d´”asturianistes” qu´escriben nun asturianu percastellanizáu y que nagüen pol control absolutu , monopolísticu de la produición d´esi, sí, cada vuelta más, “dialectu del castellanu”.
4. Dixebración igualmente traidora de la xunidá sustancial de la llingua asturiana, val dicir, de la identidá asturiana, entemeciendo –metanes la ceremonia de la confusión- una nueva llingua inventada a finales de los 90 del sieglu pasaú (ye dicir, l´otru díi) el “gallegu-asturianu”, como contrapreste a una hipotética y adondada oficialidá del asturianu normalizáu de verdá. Volvemos a lo de siempre, o monollingüismu castellanu, o milenta “fales”.
5. Criación d´una Cofradía d´”intelectuales” comenientemente entitulaos col placet del “Principado” na so cálida oficial de “defensores de la llingüa” y d´“asturianistes civilizaos”´. El Poder Español hexemónicu n´Asturies algamó certificar l´orix y la cálida de la carne y la sidra, sí, pero tamién de la xente. Más carne pal mataderu, y criación d´una nueva castra: asturianistes forenses, alministraores de muerte (muerte llingüística y etnocidiu). Tolos demás vamos cayer, como magaya que somos, nel vertedoriu de los “allonxaos de la realidá” y del “radicalismu xuvenil descomanáu”.
¡Qué fácile! ¿eh, tú? Pues ye bien cenciello dividir y adondar al que tantes cuelmes yá tien encima. Pero los axentes de la Colonización, tou esi exércitu de cipayos –tanto los qu´escriben bable como los que non- yá teníen de saber nel fondu qué llugar-yos queda na Hestoria depués d´esto... Roma nun paga traidores.
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29/05/2008 09:04 Autor: carlosxblanco. Enlace permanente. Tema: POLITICA ASTURIANA No hay comentarios. Comentar.

15/05/2008

La Dialéctica de Ser Nación: Asturies

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La dialéctica de ser nación: Asturies
22:51 hores :: 09/Mayu/2008 :: espublizao por Carlos X. Blanco :en GLAYÍU : [luchas, lengua, libertades]

 

La dialéctica de ser Nación: Asturies.
Carlos X. Blanco.

Onde hai un pueblu con llingua propia, onde hai un pueblu con concenxa de sigo mesmu dende va sieglos, hai Nación. Ser Nación implica un procesu hestóricu, formativu (la Bildung, na llingua xermana), territorial, y poro, combativu. Toos esos momentos desendolquen a la fin nuna cumal dialéctica. El procesu de devenir Nación ye dialécticu. Nel casu de la Nación Asturiana yo nun güeyo otra manera de talantar el ser de nuestro. Ye una dialéctica qu´implica non poco de llucha y camarzu, pero qu´amuesa al encruz la so propia necesidá interna, y que nun se va completar fasta que ún díi, nun se sabe cuándo, aporte la so coronación: un Estáu plenu, arguyosu ente los pueblos y naciones del mundu, llibremente federáu a la Humanidá por llazos solidarios y fraternos.

Entrín y non, ser Nación implica recuperar la llucha teórica y práctica en toos esos momentos de la dialéctica yá señalaos.

Recuperar la Hestoria, que mos la robaron abenayá. Asturies tien mester d´una nueva Cuadonga, pa reconquistase ella mesma, pa saber de sí, pa conocer de xuru –al marxe de lleendes- cuál foi´l trubiecu politicu suyu, y non el d´una España inesistente ya inversímil na dómina tardorromana y medieval.

Alicar no formativo: hai guerra entá fasta nos llibros de testu, la guerra de siguir mandando a la emprenta epígrafes como “la Rexón asturiana” o “el dialectu asturianu”, la guerra del adoctrinamientu españolista que sigue cadeciendo l´asturianu y el que nun lo ye, mentes seya alumnu o escolín. Nacionalismu ye llantar griesca a les mentires. Nacionalista ye denunciar la guerra de términos que dende sieglos vienen llibrando los centralistes del Ministeriu y cuantos seyan axentes periféricos y tentaculares suyos. Un gran llabor, perfondu, d´Educación del Pueblu, el gran llabor de recuperación nacional: recuperar gayasperamente una forma de falar, que va muncho más allá d´una oficialidá llingüística algamada. Implica decir al alto la lleva, “Somos Nación”. En masa, con naturalidá, a diario. Cuando na Escuela de neños, asina como na prensa y demás muérganos culturales, seya lo más normal del mundiu decir, y sentir decir, “Nación Asturiana”, yá sabremos entós que s´algamó una Paideia, Bildung. Sedremos un Pueblu, pero más qu´un Pueblu: Nación autoconsciente.

Momentu territorial. Un ethnos non nómada, siempres foi ethnos con territoriu. El territoriu ye´l cuerpu visible d´un alma coleutiva, d´una manera d´estar nel mundu y de definise (dialécticamente) énte los vecinos. Un Pueblu respetáu, una Nación nun sometida a discutiniu, ye´l portador d´un territoriu bien definíu y bien defendíu. A lo llargo de la hestoria, hebo mester d´apurrir el fierru de les armes pa la so defensa. Les politiques demográfiques d´infiltriación y colonización aportaron darréu. Güei, los ástures cadecemos inclusu los efeutos de politiques toponímiques, d´espansión cultural ayena (castellana y gallega, sobre too), ya inclusu nun falten los que dubien de la nuesa consistencia identitaria pa xintar, asina, el so cachu llambión. Cola política identitaria actual, nula, o más bien, galaico-afro-hispana, nun se quier otro qu´encloyar el cuerpu visible de la Nación Asturiana. Dexanos al nivel de la pura entelequia: vienden l´Occidente al vecín, asfalten el Centru, y l´Oriente camuda en barriu residencial vascu y madrilanu. Y yá ta vendíu´l País. Pero´l País tien el so cuerpu nel territoriu, nes sos lleendes hestóriques, nel so paisaxe ancestral y nes sos bones y vieyes formes de vida. Un Pueblu fala, y fasta glaya cola so llingua llariega, efeutivamente. Pero un Pueblu ye cuerpu y allianza santa cola naturaleza al traviés del Territoriu de so. Dialécticamente hai que saber una cosa: sedremos Nación daveres cuando teamos los ástures, otra vuelta, dimpuestos a defender nuestra piel territorial verde y prieta, si ye preciso, fasta col dentame.

Aporto al momentu combativu. De la cantidá –medrante- llegaremos al cambeu cualitatuivu. Lluchar, políticamente, ye tener una sola voz, un solu puñu. Discrepancies ideolóxiques, bienllegaes seyan. Pero indagora tamos nun tiempu nel que falar d´una “Nación Asturiana”, con tolo qu´eso implica, sigue siendo un llabor militante, combativu, de gran y llargu altor de mires, d´esposición incómoda a los peores insultos, esprecetaciones y marxinaciones. Pero too eso ye dialécticamente necesario pa que´l dii llegue, pa que les coses de la hestoria, empobinaes por milenta manes invisibles, aporten a una cumal. Allí arriba fíos o ñetos nuestros podrán güeyar lo muncho que costó esguilar, y lo necesarios que foron los sacrificios.

12/05/2008

Asturies: llevanta´l puñu (art. de Pelayo Rojo)

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Asturies: levanta el puño http://www.corrienteroja.net/index.php?p=3727&c=1
Pelayo Rojo - 24.01.08

En Asturies hay un gran padecimiento. Se padece la represión infame que el gobierno socialista está ejerciendo sobre su clase obrera.

Asturies: levanta el puño.
Pelayo Rojo.

En Asturies hay un gran padecimiento. Se padece la represión infame que el gobierno socialista está ejerciendo sobre su clase obrera. A palos, y solo a palos, han conseguido cerrar el imponente sector público en que se basaba la economía del país. Al mismo tiempo, con la política de las cataplasmas (subvenciones, fondos, prejubilaciones) han doblegado a una buena porción del sindicalismo y de la afiliación más acomodaticia. La estrategia de Neutralización Nacional lleva décadas en marcha. Se trata de dejar en el País Astur apenas un mínimo sector obrero, para que el nivel de intensidad de las luchas obreras también quede reducido a su mínima expresión. Pero no lo están consiguiendo. La clase obrera asturiana podrá ser una especie en extinción (bajo decreto, eso sí, y no por una inexorable ley natural), pero sigue peleando por defender... aunque sea la dignidad. A ello, las autoridades gubernamentales responden con represión policial y judicial. El escandaloso encarcelamiento de los sindicalistas Carnero y Morala despertó un clamor de indignación y solidaridad en todo el País y en todo el Estado. Pero a los fascistas represores eso no les basta. Nuevas detenciones de activistas obreros están en marcha. A ello hay que sumar otros síntomas de fascismo gradual y localizado en Asturies. Por ejemplo, la estimulación de grupos de Ultraderecha que sirvan de “escuadrones negros” para atemorizar a las fuerzas sindicales, estudiantiles, para aterrorizar a los comunistas, izquierdistas y nacionalistas. En otro orden, está el clima de censura ideológica que se dirige contra cualquier acto o publicación que no encaja con los “pesebres” de la subvención oficial y de la cultura asturiana domesticada (véase el intento de “apagón” informativo a propósito del último libro de Carlos Blanco). Además, desde las más variadas instituciones y foros oficiales se intenta lanzar un mensaje acomodaticio al pueblo astur, diciéndole que ha de conformarse en su papel de receptor amable de turistas y de subvenciones para autovías y museos. ¿Hasta cuándo soportaremos este proceso de colonización y dominación férrea bajo la ley de la porra, la amenaza y la humillación nacional constantes? Los más destacados intelectuales y altos funcionarios del País (la mayoría reúnen en su persona las dos condiciones a la vez) se dedican a hacer mofa del idioma nacional ástur y de sus expresiones culturales, reprimiéndole por doquier (enseñanza, prensa escrita y audiovisual) y con ello hacen carrera a la espera de que en Madrid se les premie por su papel de pastores del rebaño. Una mafia anti-asturiana, muy reducida y localizada, es la que está cometiendo uno de los mayores genocidios de la historia. Se trata de vaciar el País para dejárselo bien barato a nuevos y futuros ocupantes, que con sus millones podrán especular con la costa, deshaciéndola, con las cuencas desindustrializadas, con los paisajes naturales. Ellos vendrán con su mentalidad depredadora, pues ya no se encontrarán con el brazo musculoso de un pueblo trabajador asturiano que les haga frente. Tan solo los emigrados (muchas docenas de miles en un País que oficialmente tiene poco más de un millón de habitantes, una barbaridad), los ancianos y los nostálgicos rumiarán que algo se habrá perdido: nada menos que una Nación.
Pero como dice la letra:
“Asturies llevanta´l puñu
pa valtar al que t´afuega”.

12/05/2008 11:18 Autor: carlosxblanco. Enlace permanente. Tema: POLITICA ASTURIANA No hay comentarios. Comentar.

03/05/2008

Sobre´l sen del “asturianismu”, y la victimoloxía.

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El nacionalismu, sigún la mio manera d´entender, solamente pue ser d´esquierda. D´Asturies falo, nidiamente. Cuando ún siente perehí´l vocablu “asturianismu”, entiendo qu´esti tien xacíu emplegalu nun sen cultural ya idiomáticu, ensin connotaciones politiques dales. Asina, una esmolición pola llingua asturiana, o pol folclor del País, de siempres podría nomase asina. N´Asturies hai asturianismu, claro, y háilu nuna porción que nun ha desdeñase. D´unos años p´acá cuido qu´esti vocablu vieno a introducise na xerga política y entós, na mio modesta opinión, la cosa nun fexo otro que s´enguedeyar. Si ún ye malu al pensar (“piensa mal, y acertarás”), cuasi se podría deducir que la maniobra de dar entidá a un supuestu “asturianismu” políticu foi una maniobra fecha adréi, col ánimu de tracamundiar y dixebrar el dieldu nacionalista llatente.

Al ser, nel so orix, una parola con xacíu cultural y llingüísticu, tou aquel que d´un tiempu p´acá gaste l´asturianu –anque seya de forma testimonial- como mediu espresivu, tou aquel que lu alce como banderín d´enganche y conseña ellectorial, yá pue considerase “asturianista”. Asina, con plasmu, lleo a llíderes del PP dáseles d´asturianistes. Xente (menos) del PSOE definiéndose asina tamién, y lo más alloriante de too, militantes de la vieya mecigaya social-cristiana y sovietista, eso d´IU, arrampuñando pa sí esi epitetu tan curiosu y en sí mesmo tan vidriosu, d´asturianismu.

La cosa ye bien clara, y nuna nación non grande como la nuesa nun hai que ser una eminencia pa decatase d´ello. A escala pequeñuca equí pasa como n´otres comunidaes con “problemes identitarios”, y nel País ástur háilos asgaya, anque se tapezan. Nel Reinu Español, onde hai “fechu diferencial” aprucen les “víctimes”, y asina ye llaceriosamente, porque la política d´esti estáu post-franquista nun entiende otro. Víctimes de sangre, n´Euskadi, d´una banda, y víctimes más bien nel sen “traxicómicu” nes otres comunidaes, d´otra, pero víctimes al cabu y a la fin. ¡Y qué bien se fai política n´España colo de les víctimes! ¡Ye la especialidá del Reinu! Que si discriminen al castellanu, que si discriminen la llingua otra, que si patatín y patatán. Instálase, poro, una lóxica revesosa y tol mundu quier volvese víctima, anque seya más bien verdugu.

Equí, el llinguaxe del victimismu trató d´esplotase dende esi “asturianismu” -incustionable dende´l puntu de goyada cultural- pero feble dende´l puntu de vista políticu. Nada más llóxico que los partíos estatales (españoliegos) traten de capitalizar un discursu victimolóxicu que dalgún réitu trái al que s´apropie d´él, yá que nun hai fuercies asturianistes d´amplia implantación. Asina que, a fecha de güei, ente tanta “víctima” y tantu pisotéu presuntu de “drechos ciudadanos”, tenemos qu´hai víctimistes en PSOE, PP, ya IU, esto ye, defensores de la llingua que, a la hora de la verdá, tienen una galbana tremenda tocántenes a facela oficial d´una puñeflera vez. Pero ye que se trata d´un discursín de victimistes ensin víctimes, vamos, puro marketing políticu. Pero ye´l mesmu marketing políticu de les otres comunidaes billingües del Reinu, solo que, equí, ensin un nacionalismu membrudu que-yos marque´l tarrén, que-yos recuerde dacuando que víctimes, habeles, les hai.

El marketing de los tres partíos españoles sucursalizaos n´Asturies pue valir p´apurrir unes firmes d´”intelectuales” nos manifiestos, unos fichaxes simbólicos nes llistes (el casu “Felechosa” ye de llibru), un puñadín de votos equí o allá. Tamién sirve pa que xente con fácile accesu a la lletra impreso, xente del Monopoliu asturianista que toos conocemos, tracamundie la hestoria recién del País y diga que “Pedro de Silva llideró un seutor daquella favoratible al asturianu”, o qu´Amelia Valcárcel foi fegura clave del asturianismu, que´l Surdimientu foi nun-sé-qué, y coses d´esta triba. Yo soi d´una xeneración nin mui vieya nin mui moza, y lo que pueo decir ye que grabo con lletres d´oru en mio celebru los palos policiales que baxo De Silva llovieron sobro la clas obrero d´Asturies. Vílos en direuto. Vi en direuto (o en semeya de La Nueva España) cómo don Pedro ponía la chepa servilmente pa que Felipe González roblara papelos (de xuru sentencies de muerte industrial) na so visita a la “rexón”. Darréu, asturianistes foron toos, Sergio Marqués, Cascos y el Sun-Sun-Corda si m´apuráis.

Lo más intelixente, pa esi robu ideolóxicu d´un “asturianismu” meramente cultural, sedría la so conversión, d´una vez, nuna fuercia rexonalista respetable, de dereches y tolo que queráis, pero unos rexonalistes a los que tol mundu pudiere güeyar como autonomistes non vergonzantes, xente que quier la oficialidá y cuatro competencies más, y puntu, que viva el Rei y que viva España. Pero non, amigos. Ni un res d´eso hai nel País de los tracamundios. Dicen y dicen que n´Asturies hai pocu nacionalismu, pero coime, lo que nun hai tampocu ye un rexonalismu fuera de lo que ye querer facer trampes y falcatrúes díi tres díi. Como esa cosa de pretender ser “tresversales”. Yo, como soi docente, nel enseñu sé de sobra lo que significó esi pallabru tan feu. Cuando vieno la LOGSE, tresversales yeren unes asignatures o conteníos que nun sabíen onde meteles a los neños, yá nun hebía hores pa tantu (“educancia pa la paz”, “educancia pa la salú”, etc.) y entós llegó´l salomón pedagóxicu y dixo, ¡pues hala, a meteles tresversalmente en toles demás!”. Y asina esistieron, pero nun esistieron. Asina ye l´asturianismu “tresversal”: esiste en lletra impreso. Na realidá, victimistes ensin víctimes. O seya, nada.

Yo yá nun me confundo. N´Asturies nun hai les condiciones sociolóxiques pa qu´esista un nacionalismu de dreches tipu PNV, CiU, etc. Esa triba de burguesía taramiellante ente un soberanismu nidiu y el cómudu –pa ellos- autonomismu d´anguaño, nun la hai equi. Un nacionalismu d´esquierda ye lo único que tien tradición y potencial de garrar simpatíes na sociedá ástur, en capes progresivamente más amplies. Más que nunca, y a falta de rexonalistes, tantu como de nacionalistes de derecha, hai que presentar un frente ciudadanu que nun se quede numái na cosa llingüística (anque ye fundamental) y que llante batalla diaria a tolos intentos de tracamundiar y dixebrar a la masa crítico que puea quedar nel País, tres les diáspores y les reconversiones. Munchos somos fíos de les diáspores y de les reconversiones. Munchos somos los que nun sabemos yá callar. Nin los de la porra, nin los de la trampa, van facemos callar. Si hai una víctima, ye la nación asturiana ensembre.


25/04/2008

La República Asturiana

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Yo tuvi un suañu: el de que los asturianos nun seyamos más los negros d´España, el culu del Reinu, la Colonia norteña d´esti benditu Estáu en perpetua Transición.

 

Yo tuvi un suañu. Que cuando aportaren los Príncipes d´España nun tuvieren nunca más l´atrevimientu de nomase Príncipes d´Asturies. Que si vinieren, vinieren como ciudadanos cualesquiera, turistes o emigraos, y non como señoritos d´un cortixu. Que los Premios los diéremos los asturianos a los meyores de nós, ente nós, y que foren nomaos un díi “Premios de la República Asturiana”.

 

Yo tuvi un suañu. Que pudiéramos falar la llingua de nueso, non una “modalidá llingüística”, non una fala “tradicional”, sinón l´idioma nacional de la República Asturiana. Que los neñinos na escuela foren plurillingües, sí, pero que la llingua de los sos mayores, l´asturianu, fore tamién la llingua de los sos maestros, la de los llibros de testu, mesmo que la de los sos representantes políticos. La llingua oficial d´un País dignu.

 

Yo tuvi un suañu. Que cuando aportare a mio Conceyu un señorón d´esos con patilles, puru habanu, sombreru cordobés, más gayoleru qu´unes castañueles, a facer perres a costa nuestra coles sos matances publiques y ridícules de toros, un alcalde arrechu diera-y cola puerte nes ñarres, y si fai mester, con una patada na parte d´atrás, que lu mandare Payares abaxu de vuelta, tornando a la so dehesa más rápidu qu´un espuni (Sputnik).

 

Yo tuvi otru suañu, arriendes. Que cuandu saliere un políticu faltón y enchipaú, un Areces o un Fernández de los del díi de mañana, el Pueblu –siempres a la defensiva- supiera amosá-y llueu´l camín de salida: “Yá va tiempu que nun queremos xente de la vuesa castra, enemigos d´una tradición, d´una nación pequeña pero arguyosa, y sabia polo que tien de vieya”. Vendrién entós de vuelta les lleendes urbanes, los milenta insultaos, los muncho mayaos a palos peles porres de facistes, los ofendíos poles sos llingües de culiebra, y entós-yos soltaríen les verdaes del barqueru. “¡Nunca más una Colonia! ¡ Siempres, siempres, una Nación!”

 

Por eso, porque de suaños vive l´home, asturianos: hai que se llevantar. Hai que trabayar en comuña. Xuntar coldu con coldu, facer que la pluma y la llingua camuden n´espada, y que la cordalera seya, al fin, otra vuelta, una enorme barricada. Llevantar la bandera, pero non pa postrase a nuevos reis, sinón p´alzar Asturies, facela más y más grande.

 

Hai un llema, pa min sagráu. Nun tar en contra de naide. De naide que nun tea –inxustamente- en contra de mi. Tar en contra de la nuesa llingua y del nuesu ser de milenios, cómu non, ye tar en contra de min. Hai qu´apienzar. Inundar la rede cibernauta, enllenar cualesquier requexu d´opinión y actividá. Tar siempres ehí, sacandu pechu, glayando fuerte, faciendo de la vida una llucha.

Puxa Asturies.

15/04/2008

Llimpiar la foroña de casa

Espulsar la foroña de Casa.

 

Voi dedicar unos minutinos a talantar sobre la Casa asturiana tradicional. La probe, merezlo. Yá va sufriendo ataques asgaya. Ye hora de que dalquién la defienda. Una de les víes d´agresión ye la ordenación del territoriu talo y como se vien faciendo nos caberos años. ¿Entiéndese que mos enllenaren d´adosaos el País? Pero ¿qué piensen, qu´Asturies nun tien los sos propios vezos contructivos? Tamién tenemos los arquitectos. Los arquitectos, sacantes esceiciones dignes, como siempre, avecen ser los más xabaces enemigos de la identidá ástur. Clangorien siempre contra les midíes restrictives de tipoloxía constructiva, pero ¿cuála ye la so alternativa? Llévase muncho lo de la “orixinalidá”, lo de l´”anovación”, pero de xuru que les fechoríes de Calatrava van tardar bien de tiempu n´esborriase. Una ciudá coquetona, elegante y caltenedora d´un cascu hetóricu guapu gupau, Uviéu, va camín de ser l´arrabalde tipu dormitoriu como los que se perpetren na redolada de Madril, talmente. Tovía entren-y ganes a ún de llarimar al ver les “coneyeres” del Rinconín de Xixón, una filera de nichos adosaos cásique bañaos pela mar, ellí, énte la preciosa estatua de la “Má del Emigrante”, que dalgunos playos nomamos –con ciñu- “La Muyerona”. ¿Quién dio permisu a esi crime estéticu de Les “Coneyeres”? Y lo de llantar cúbiques construiciones tresparentes –“vanguardia” llamen a eses tumbes de formigón- metanes un paisaxe de guapes quintanes, ¿cómo ye que nun foi, nun ye, delitu...?

 

Muerre la llingua, dicen perende. Tamién muerre la Casería, la Quintana tradicional ástur. La cosa, claro ta, nun ye d´orde estéticu namái. Ye d´orde productivu. Hai granxes productives nel País que más bien paecen naves industriales. Nun sé por qué la rentabilidá productiva tien que s´engarrar col mantenimientu d´una tradición. L´horru y la panera foron siempre reutilizables funcionalmente, esa foi la clave del so ésitu y difusión. Otres istalaciones podríen afechiscase ensin ruemper el paisaxe. Los asturianos debíemos evitar los erros d´otres fasteres, qu´hipotecaron la so mesma personalidá y calidá de vida pol enfotu de ser modernos. Caro Baroja ablucaba colos castellanos n´esto. Dicía l´antropológu vascu que nun conocía pueblu tan fríngole énte les novedaes de la Modernidá como´l de Castía, dimpuestu siempres a dexase seducir por ella, pero al empar tan testoneramente arcaicu y tradicional. Yo tamién abluco na Meseta. Corripios d´adobe, cases que nun sedríen bones nin pa los bichos, sirven de vivienda pa la xente, al delláu d´unos celleros y naves agrícoles ultramodernes descomanáes, amás de coches tootarrenos de lluxo aparcaos nel corral. Esa mentalidá monstruosa nun la quixera yo p´Asturies. Si dalgo tenía carauterizao al País foi la cenciella ya industriosa personalidá de los sos habitantes.

 

Pero, claro, la cosa camudó. Cuido que Gregorio Morán, nuna entrevista que-y lleí va pocu, tuvo una bona intuición. Dicía esti señor qu´Asturies foi de siempre asina: un País de xente simple nel meyor sen de la parola. Esa simplicidá del humilde trabayaor del campu, llimpiu y honráu, arguyosu al empar de la so quintana, braeru reinu en miniatura, trabayaor y rei d´una institución ella mesma que trescendía la singularidá presonal del titular de la mesma... La Casería, más qu´una granxa productiva y más qu´una residencia autárquica de tres xeneraciones d´una familia, yera un vehículu de tresmisión de la cultura ástur nel tiempu. La cultura del trabayu en pro de lo propio (nel sen ampliu, non lliberal, de lo propio familiar, de lo propio vecinal, de lo propio de la xigantesca andecha qu´un díi foi Asturies), por fuercia yera incompatible col barroquismu que nos foi llegando dende´l Puertu Payares p´abaxu. L´escesu estéticu y barroquizante del Sur, qu´anguaño güeyamos con horror al recebir imáxenes televisives de la Selmana Santa o la Feria d´Abril n´España, ye l´antipoda perfecha de lo asturiano tradicional. La intuición de Gregorio Morán, seique acertada, foi decir que l´enclín coleutivu de los asturianos emprimó a camudar cola victoria de Franco na nomada “Guerra Civil”. O seya, que ye un fenómeno sociolóxicu tovía recién y que guarda rellación coles coordenaes polítiques estrañes (una invasión) y de sometimientu d´una manera de ser nacional d´Asturies. Claro que Morán nun lo diz satamente asina, pero ye cenciello facer un reanalís en clave nacional de la idega suya. Fasta´l 34, o fasta la “Guerra Civil” (pa nós, meyor nomala “Segunda Invasión” afro-española), yéramos esi pueblu industriosu, mui igualitariu pela parte d´abaxu, con membrudos llazos de solidaridá, llazos que dende l´aldea foi fácile tresllantar al pobláu y arrabalde obreru... Pero cola victoria del Caudiellu, dende Uviéu, l´Uvíeu “Azul” espardióse en ondes crecientes un sentir falsu, emportáu, artificiosu a cargu de los vencedores-represores. Éstos foron un ñeru de falanxistes, catolicones de derecha, cures, burguesía reaccionaria, funcionarios de secano qu´aportaron equí p´aidar na represión y neocolonización... esi ñeru odiaba perfondamente la braera manera de ser de los asturianos. Esprecetaron fasta la médula la manera tradicional –lo que ye decir popular- del nuestru pueblu, y pricuraron na manera de lo posible facer d´Uviéu, y con él del País, un apéndiz de Castiella (la Castía del brazu n´altu) encostráu nun corazón verde – de cuerpu- y roxu- d´espíritu. D´ehí vendrá muncho del “grandonismu” famosu de los asturianos, del “auto-odiu” pareyu y complementariu d´aquelli. D´ehí, cabezaleramente.

 

Si tamos dexando de ser los asturianos, asturianos dafechu, eso ye d´un tiempu curtio p´acó. De cuando les invasiones afro-hispanes (valga la redundancia) de Franco, y por eso yo soi un optimista testoneru. Anden perehí cuntando votos atropaos polos dixebraos –ente sí- nacionaliegos ástures y dicen, ¡qué pocos! Pero nun emporta, la cosa nacional llatente ta ehí. L´escaezu del nuestru braeru enclín nun pue durar siempre. Hai ondes llargues de la hestoria que´l condergáu fíu de puta que foi Franco nun pudo esborriar. La hestoria y la antropoloxía tamién ye testonera. Igual qu´en dellos sones, en dellos bailles, en dellos rostros y vezos ún pue ver entovía a los celtes ástures qu´un díi fomos, tamién ye fatible ver nel nuesu paisax, nel nuesu pueblu, nel nuestru rostru coleutivu, lo que ye una Nación, dalgo milenario que munchos urbanites y descastraos nun saben ver. Un pueblu nórdicu destináu ensin torga dala a espulsar tanta foroña como nos metieron.

15/04/2008 09:32 Autor: carlosxblanco. Enlace permanente. Tema: POLITICA ASTURIANA No hay comentarios. Comentar.

10/04/2008

Asturies: Muséu del Internacionalismu.

20080410103027-villa-punu-enriba.jpg  La rellación ente´l marxismu y el País Astur ye mui aquello. D´una banda, nun cabe dubia del nuesu pasáu obreru y revolucionariu. Escoyíu´l País como colonia estractiva del carbón, coles mines vieno´l proletariáu y con elli, la ideoloxía marxista y la llibertaria qu´afincaron nesti vieyu país y lu anovaron como poques coses hai na vida capacer de remociar. De ser una falsa Arcadia onde la ñobleza, l´indianu ricu y los cures llendaben al aldeanu y afogaben la Casería, de ser una Asturies cuasi conxeláu nel tiempu, el marxismu y el so competidor nel movimientu obreru, el pensamientu llibertariu, punxeron a Asturies a la vanguardia del Estáu. Algamóse otra vuelta una nuea solidaridá de la que los mineros, y depués los obreros en xeneral, sabíen muncho, pos ellos foron aldeanos anantes y ñacieran na cultura de l´andecha. Énte´l poderosu, Asturies ensembre siempres fuera una andecha xigantesca, que la Revolución Industrial nun fexo otro que potenciar, qu´elevar en brenga y en muerganización. Esi adelantu, con dolor, muerte y rabia incluyíos (ye´l preciu del adelantu nel Reló de la Hestoria) fexo que nel ámbetu de la concenxa Asturies d